¿Para qué pensar mejor? Para alcanzar la sensación de plenitud

¿Te gustaría alcanzar la sensación de plenitud?

Déjate llevar, no pienses…
Aquí no venimos a perder el tiempo, aquí no venimos a pensar, venimos a trabajar…
¡Cuántas veces hemos escuchado esto! Incluso la semana pasada un conocido de la familia me comentó que estaba preocupado porque su hijo se había matriculado de la carrera de Filosofía, ¡y eso no sirve para nada!

Algunas veces escuchamos esto de algunas personas que no son conscientes o que desconocen la función del pensamiento en nuestro funcionamiento humano. Es verdad que es poco conocido popularmente, pero eso no significa que no sea esencial en nuestra vida.

La araña hace unas operaciones que se parecen a las del tejedor, la abeja avergüenza a muchos arquitectos con la construcción de celdas de cera. Pero aquello que desde el principio distingue el peor arquitecto de la mejor abeja es el hecho que el arquitecto ha construido la celda en su cabeza antes de construirla en cera. VIGOSTSKI, L.S. Pensamiento y Lenguaje.

Ahora bien, poco nos han educado a entender cómo funciona nuestro pensamiento. Tenemos mucho más que un gran ordenador, pero no tenemos la guía de instrucciones.

Incluso es nuestro pensamiento, muchas veces, el causante de nuestro estrés. El estrés, propiamente dicho, no es la consecuencia de tener mucho trabajo, sino de tener muchas preocupaciones. Pueden ser preocupaciones importantes o no, es igual, cada una de las preocupaciones ocupa un espacio en nuestro pensamiento, y si el número de preocupaciones es muy alto, llegará a colapsar a la mente consciente y esto nos causará el estrés.

Si nuestro pensamiento no funciona de manera adecuada, éste empieza a crear avisos mediante sensaciones y malestares y puede llegar incluso a crear enfermedades graves

Con el Coaching ayudamos a detectar la causa de estos avisos. Por ejemplo, si la causa del estrés son las preocupaciones, entonces, para no tener estrés: NO HAY QUE TENER PREOCUPACIONES. ¿Te imaginas vivir sin ninguna preocupación? ¿Has experimentado como se duerme al irte a la cama sin ninguna preocupación?

Hay quien piensa que este objetivo es ilusorio, pero nada más lejos de la realidad. Por lo tanto debemos liberar a nuestro pensamiento de preocupaciones inútiles, porque darle vueltas al mismo pensamiento, siempre te lleva a la misma conclusión.

Por definición, una preocupación tiene dos partes: el factum (aquello que no está en nuestras manos) y la ocupación (aquello que si podemos hacer).

Si nosotros no aceptamos el factum (reconocer que en estos momentos nosotros no podemos hacer nada) nos creamos la sensación de rabia. Si por el contrario, aceptamos inteligentemente el factum, la sensación interna que se nos crea es la Paz.

Sentir rabia o sentir paz, no depende de lo que pase, sino de cómo gestionamos nosotros los acontecimientos

Si hacemos ordenadamente lo que sí está en nuestras manos, nuestra ocupación, estaremos en una actitud activa y la sensación que tendremos es la de plenitud. Si en cambio, no hacemos lo que está en nuestras manos, tendremos la sensación de resignación.

Así pues, ¿qué te parece si empiezas a separar el factum (eso que hoy por hoy no le puedes hacer nada) y ordenas tus actividades (atendiendo, a lo urgente, pero sobre todo a lo importante) y empiezas a disfrutar de tus sensaciones de paz y plenitud?

La PNL: EL manejo de la mágia a través de las palabras

 LA MAGIA DE LA PALABRA


“Sabemos desde hace tiempo que como mejor aprenden (es decir, dan sentido a sus experiencias) la mayoría de los niños es interactuándo socialmente, y que el lenguaje y la comunicación son la clave del éxito en el aprendizaje. Los niños resuelven tareas prácticas con la ayuda de su lenguaje, tanto como con sus manos y sus ojos”. L. S. Vigotsky, Pensamiento y lenguaje
El lenguaje constituye uno de los componentes fundamentales con los que construimos nuestros modelos mentales del mundo y influye sobre el modo en que percibimos la realidad y respondemos ante ella.
Sigmund Freud, decía;
Palabras y magia fueron al principio una y la misma cosa, e incluso hoy las palabras siguen reteniendo gran parte de su poder mágico. Con ellas podemos darnos unos a otros la mayor felicidad o la más grande de las desesperaciones, con ellas imparte  el maestro sus enseñanzas a sus discípulos, con ellas arrastra el orador a quienes le escuchan, determinando sus juicios y sus decisiones. Las palabras apelan a las emociones y constituyen, de forma universal, el medio con el que influimos sobre las personas.
Unas pocas palabras puede cambiar para mejor el curso de la vida de alguien, puede convertir alguna creencia limitadora en una perspectiva más rica, que permite más opciones. Hasta que punto las palabras adecuadas en el momento oportuno tienen poder para generar efectos poderosos y positivos.
Por desgracia, también las palabras pueden confundirnos y limitarnos. las palabras inadecuadas en el momento inoportuno resultan dañinas y destructivas.
El entender y utilizar la Programación Neurolingüística consiguen a menudo provocar cambios espectaculares, tanto en la percepción como en las presuposiciones sobre las que se basa cada percepción en particular.
La esencia de la PNL estriba en que el funcionamiento de nuestro sistema nervioso (neuro) está íntimamente vinculado a nuestra capacidad para el lenguaje (lingüística), Ls estrategias (programas) con las que nos organizamos y conducimos nuestro comportamiento están construidas sobre patrones neurológicos y verbales.
Por esto los cambios que produce la PNL parecen Mágicos. Porque aprendiendo a manejar y cambiar los programas del sistema nervioso a través del lenguaje cambia nuestra percepción del mundo y de nosotros mismos.