FENG SHI Y PNL, NUESTRA RELACION CON LA ARMONIA

FENG   SHI    Y     PNL  

Conseguir bienestar, en el sentido amplio de la palabra, es uno de los objetivos que perseguimos la mayoría de las  personas.

Si analizamos  las acciones y el modelo de vida que llevamos a cabo, se pone de manifiesto que, muy frecuentemente, nos movemos en direcciones erróneas  para conseguirlo.

El Feng Shui i la PNL, desde sus ámbitos específicos, nos facilitan el conocimiento de  técnicas y habilidades que nos ayudan a mejorar nuestra calidad de vida y nos acercan a éste bienestar tan deseado.

La aplicación de la PNL tiene una relación directa con el autoconocimiento, nuestra interacción con los demás y como desarrollamos nuestras capacidades para conseguir cambios positivos y duraderos.

El Feng Shui centra, en un primer momento, la atención en nuestro entorno físico. ¿Qué tenemos a nuestro alrededor? ¿Nos sentimos bien en casa y nos revitalizamos en ella?  ¿Descansamos bien?  ¿Tenemos ganas de regresar  a casa? ¿Nuestras relaciones personales nos enriquecen? ¿Nos desenvolvemos de forma óptima en nuestro ámbito laboral?

La traducción literaria de los dos caracteres chinos Feng Shui, significa “Viento y Agua”, dos tipos de energía vital (una visible, la otra invisible) de las que dependen todas las formas de vida.

Los chinos observaron la interacción directa entre el ser humano y el paisaje. La
naturaleza reacciona a cualquier cambio y a su tiempo, este cambio tiene una
resonancia en las personas. Observaron cómo cada cosa depende de todas las
otras; pequeñas alteraciones en el terreno afectan a fuerzas tan poderosas como el Viento y el Agua.
Toda la materia vibra y esta vibración o energía, que los chinos llaman
Ch’i, fluye constantemente y la irradian todos los objetos y formas que nos
rodean. La energía se mueve y cambia constantemente. Algunas veces nuestros sentidos perciben las manifestaciones más evidentes del movimiento, pero los sutiles y constantes de la energía que circula por un espacio o la vibración energética de las formas de nuestro entorno, nos pasa desapercibida.

 

La ciencia nos dice que todo es energía y que la materia no es otra cosa que la energía en una forma diferente. La silla en la que nos sentamos es sencillamente energía que vibra a una velocidad mucho menor. Nuestros cuerpos son un compuesto de muchas y diferentes formas y vibraciones de energía. En realidad, el Universo y todo lo que hay en él están hechos de diferentes grados de vibraciones.

Doctor John Veltheim

El Feng Shui surge de la necesidad de armonizarnos con el entorno y nos ayuda a sintonizar las fuerzas energéticas de la Tierra y las del Cosmos, con la energía particular de cada persona. Comprender la influencia de estos flujos nos permite  determinar ubicaciones favorables y estimularlas utilizando recursos que están a nuestro alcance.

La cultura occidental, siglo tras siglo, se ha centrado en el desarrollo de ciencias exactas que todo lo resuelven y explican única y exclusivamente con la razón. Hemos arrinconado nuestra parte más intuitiva de tal modo que, uno de los grandes genios de la Historia, Albert Einstein afirmó:
La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional un siervo fiel.
Hemos creado una sociedad que honra al siervo y olvida el regalo.

Paralelamente, hemos  creado entornos y modos de vida muy alejados a las de nuestras necesidades más esenciales:

. Ciudades donde a penas  hay  diferencia entre el día y la noche. En ellas la
contaminación lumínica no permite la observación del firmamento.

. Los ambientes climatizados unifican las estaciones creando una
temperatura y confort lineal. Nuestra capacidad de resistencia a los elementos ha disminuido

. Ignoramos a qué hora sale el Sol o bien el estado de la Luna.

. Las jornadas laborales o de actividades diversas suelen ser agotadoras, repercutiendo, muy a menudo, en la calidad de las relaciones personales.

. Muchos teléfonos descansan  en nuestro cabezal o, en su defecto, una  radio despertador nos conectará al abrir los ojos con todo lo que pasa en el mundo.

. A menudo, desconocemos vocabulario básico relacionado con la naturaleza, pero conocemos el nombre de los últimos aparatos electrónicos o de los nuevos modelos de coches.

. Utilizamos los recursos de nuestro Planeta pensando que son ilimitados.

Las construcciones y las viviendas reflejan nuestra manera de vivir,
nuestras necesidades y nuestra cultura.
Sujetos a unos espacios muy limitados,
en el momento de edificar no se tiene en cuenta el subsuelo (corrientes de agua, calidad energética, líneas de Hartmann), los materiales de construcción, ni disposición de cada espacio de la vivienda.

También hay que tener presente que, en los últimos cien años, hemos pasado de no disponer de ningún instrumento eléctrico, a convivir diariamente con multitud de ellos y que son generadores de campos electromagnéticos altamente nocivos. Nuestra vida cotidiana transcurre en un ambiente electromagnético diferente al natural con el que hemos evolucionado.

Ignorar tantas cosas repercute negativamente en nuestra calidad de vida y
en nuestra salud.

A lo largo de los últimos años  ha ido cambiando nuestro concepto de salud y esta
ya no es concebida como la carencia de enfermedad, sino como un estado de bienestar que implica el cuerpo y el espíritu, como partes inseparables.

También ha crecido el interés para conocer culturas no occidentales que nos han
ayudado a enriquecernos y a tener mayor amplitud de miras.

Una de estas aportaciones es el Feng Shui.

 

La aplicación del Feng Shui tiene en cuenta básicamente:

.El diagrama Pa Kua con sus ocho áreas, más el espacio generado en el                centro. Cada una de estas áreas está relacionada con su plan físico y vibracional, es decir, hay una conexión entre cada espacio y un aspecto fundamental de nuestra vida, que se corresponde a su tiempo con una dirección, un trigrama del I Ching,  un elemento, unos órganos del cuerpo, unos colores, una estación del año, unas formas, …

 

. La pauta energética de las personas que conviven en un espacio.

. La Geobiología para la detección de zonas geopatógenas, derivadas de focos de Contaminación Electromagnética o alteraciones en el subsuelo.
Hay diversas escuelas y metodologías para aplicar el Feng Shui. La que aquí proponemos proviene de la filosofía taoísta que se inspira en la
naturaleza y crea en las viviendas un reflejo de la misma. Sitúa los
aspectos masculinos y femeninos en un plano de igualdad, así como todos los seres
vivos que integran un espacio.
Este Feng Shui nos aporta herramientas que nos ayudan a tener más conciencia y  plenitud, huyendo de dependencias y supersticiones.

 

Armonizando nuestro entorno podremos:

. vivir o trabajar en un ambiente que nos aporte vitalidad.

. mejorar nuestra salud física y emocional.

. aumentar nuestra capacidad de generar y desarrollar proyectos.

. dar un impulso a nuestra actividad profesional.

. hacer frente con fuerza y lucidez los embates de la vida, transformándolos en crecimiento personal.

 

Tanto la PNL como el Feng Shui nos conducen a  desarrollar una nueva actitud mental y una forma de posicionarnos en el mundo. Poniendo en práctica estos  conocimientos nos convertimos en actores y protagonistas de nuestra vida.

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